Mitos y leyendas de Europa

Todo pueblo tiene su historia propia, una historia que ha ido moldeando cada vez con más finura las características que lo diferencian de otros lugares. Los alimentos y las formas de cocinarlas, las palabras, frases y expresiones de los lugareños, los inventos, los animales de la zona, los elementos geográficos, los hechos, etcétera. Todo viene de una historia pasada que ha ido reproduciéndose de generación en generación por vía oral o escrita y, al igual que el juego del Teléfono Escacharrado (así se le llama donde yo vivo), el mensaje ha ido contaminándose poco a poco, añadiendo y eliminando detalles, ya sean fantasiosos o no. Leyendas, cuentos, mitos, magia, religión… Todo pueblo tiene su historia.

He ido escogiendo un mito o leyenda de cada país de Europa para reunirlos aquí. No he utilizado un criterio definido, simplemente que pudiera resumirlo en pocas líneas. Aun así, en muchos casos se queda corta la historia, así que podéis pinchar en la imagen de cada leyenda para que os lleve a la página en la web donde se cuenta con mayor detalle. Incluso, en algún enlace encontrarás más de una leyenda de la misma región. En las leyendas y mitos escogidos hay mucho castillo, monstruo y dama, pues así somos los europeos, unos románticos.

Aunque es una entrada de consulta y los lectores entrarán únicamente para conocer algunas leyendas concretas, he tenido que quitar países para que no se hiciera interminable. Los pequeños estados, a pesar de sus micro-tamaños, no entran en el post. Tampoco estarán Chipre, Turquía y Bosnia y Herzegovina. Al final del post dejaré enlaces que redirigirán a páginas web de leyendas sobre estos países omitidos.

Blondel de Nesle (Francia): Blondel fue un personaje real del siglo XII, de profesión trovero, al que se le asignan unas 24 obras, de las cuales, varias se han adaptado a tiempos modernos. La leyenda dice que cuando se apresó a Ricardo Corazón de León en algún lugar de Europa Central, el trovero fue de castillo en castillo cantando una canción concreta que el rey inglés conocía, con la intención de que, al cantarla, el rey preso siguiera la canción y así confirmar su ubicación. El plan funcionó y Blonde encontró y rescató al monarca en Dürnstein.

Castillo Kremenets (Ucrania): Hoy solo quedan ruinas de esta fortaleza del siglo XIII que fue construida en lo alto de una colina para protegerse de los mongoles. Se dice que el castillo llegó a pertenecer a la Reina de Polonia y Gran Duquesa de Lituania Bona Sforza, quien escondió parte de sus tesoros en la misma colina del castillo. La leyenda nos cuenta que cada Semana Santa sale su espíritu a pasear, y si la besas te entregará la llave y ubicación del tesoro. Eso sí, date prisa, porque la puerta solo se abre con las campanadas, así que si se cierra y estás dentro… Adiós.

Silverpilen (Suecia): Traducido como “flecha plateada”. Fue un tren del metro de Estocolmo que vivió desde 1960 hasta finales de siglo, aunque al final solo hacía servicios de apoyo. Era el único tren de la flota que no estaba pintado de verde, por eso era plateado y muy característico, aunque difícil de ver. Se dice que era el tren de la muerte y que sus ocupantes eran todos cadáveres, así que cuidado si estás por la capital sueca y te encuentras este tren ¡No lo cojas!

El Monstruo de Morbach (Alemania): Parece ser que un soldado napoleónico llegó a este pueblo alemán y comenzó a abusar de su poder con asesinatos y violaciones. La leyenda dice que este hombre fue maldecido a convertirse en hombre lobo. Cuando la criatura fue acorralada y asesinada se encendió una vela que no debía apagarse nunca para procurar que no volviera el hombre lobo. Se dice que en 1988 se apagó por motivos desconocidos y que hubo gente que divisó la figura del monstruo, hasta que la vela volvió a encenderse.

El Zorro de Fuego (Finlandia): Esto, más que una leyenda es un mito, una antigua creencia sami que intentaba explicar cómo se formaban las auroras boreales. Según la mitología, un zorro con la cola de fuego cruza las mesetas de la Laponia haciendo chocar las llamas con la nieve, creándose así el efecto de las auroras boreales, que en finlandés es “revontuli”, que significa zorro de fuego.

Pene de Rasputín (Rusia): El extravagante curandero de la zarina Alexandra fue protagonista de la prensa rosa del Imperio Ruso a principios del siglo XX. Se decía que participaba en orgías en las cuales sorprendía con sus habilidades sexuales y las medidas del instrumento utilizado. Todo esto condujo a un ataque de celos por parte del zar Nicolás II, que mandó asesinarle en 1916. Parece ser que los verdugos separaron el enorme miembro del cuerpo del curandero, y aunque dio juego los primeros años, desapareció durante un tiempo. En 2004 aparece de nuevo en el Museo de Erotismo de San Petersburgo… Un pene de 25 centímetros en un frasco. El dueño del museo asegura que aquella monstruosidad pertenece al fallecido Rasputín ¿Te lo crees?

Un rinoceronte en Madrid (España): Se dice que unos feriantes portugueses del siglo XVI llegaron a la villa de Madrid con un rinoceronte, creando gran expectación entre los habitantes. Como era de esperar, el animal escapó de su jaula y acabó matando a una veintena de madrileños antes de ser capturado de nuevo. La calle de la Abada (hembra de rinoceronte), cerca de Callao, rinde homenaje a esta leyenda de la capital con su placa, pues ocurrió por esta zona.

Blåmannen (Noruega): En la aldea Åmot existe un gran museo dedicado a la minería, justo en el lugar donde se encontraba la empresa Blaafarveværket, extractora de cobalto entre los años 1776 y 1898. Se cuenta que a los trabajadores mineros se les aparecía un hombre de uniforme azul con una linterna, lo que auguraba accidente. El peor accidente ocurrió en 1867, cuando se derrumbó parte del túnel y murieron seis trabajadores. Uno sobrevivió y pudo contar que el Blåmannen se llegó a aparecer tres veces, pero que en aquel momento no comprendieron el mensaje de catástrofe.

Tren de oro (Polonia): Esta leyenda no es exclusiva del pueblo polaco, pero tiene lugar en sus tierras. Se cree que, a finales de la Segunda Guerra Mundial, los nazis escondieron un tren cargadito de material muy valioso, como piezas de oro y obras de arte, y el lugar elegido fue algún túnel construido en los Sudetes Centrales, donde pasaba una vía férrea secreta. Que se sepa, nunca se ha encontrado el tren, a pesar de las innumerables búsquedas.

Cristina Pallavicini (Italia): El castillo de Malaspina de la localidad italiana de Fosdinovo es el típico castillo de la Edad Media que tienes ahora mismo en la cabeza: Cuatro torres redondas, puente levadizo, sala de tortura y, lo más curioso, trampas. Se cuenta que la viuda del marqués Ippolito Malaspina, la marquesa Cristina Pallavicini, pecaba de lujuria, y que lo pasaba en grande con sus innumerables amantes de usar y tirar… Y esto es literal, pues en su propia habitación tenía instalado un gancho con el que apresar a su amante (una vez terminado el revolcón) y arrojarlo por una trampilla que daba a un sótano lleno de pinchos asesinos. Hoy en día sigue existiendo dicha trampilla y el gancho.

Lady Godiva (Reino Unido): Las islas británicas son un hervidero de leyendas, mitos y fábulas ¿Cuál elegir? Sin pensar mucho encontramos al dragón de Gales, Stonehenge, el Monstruo del lago Ness, Jack el Destripador, Robin Hood, el Rey Arturo… Mejor algo menos conocido, como el paseo en caballo de Lady Godiva sin ropa ninguna por Coventry, como protesta por los altos impuestos que su esposo, el conde de Mercia, imponía al pueblo. Al parecer, el conde apostó con su mujer, que si ella trotaba desnuda por la urbe él bajaría los impuestos, así que ella salió en cueros con su caballo, convirtiéndose en un símbolo de la ciudad.

Escolomancia (Rumanía): Transilvania no solo ha albergado al conocido vampiro. La región está repleta de mitos y leyendas. Una de ellas habla de la Escolomancia, una escuela dedicada a la magia, pero no como en Hogwarts, esta era magia negra, e impartido por el mismísimo Diablo. El lugar elegido era bajo tierra, a la vera de algún lago, al sur de la ciudad de Sibiu, en el centro de lo que hoy es Rumanía. La escuela admitía a diez estudiantes a la vez, y la vida educativa era de 7 años. Al finalizar se iban 9 a sus hogares con todo lo aprendido, mientras que el décimo se quedaba de ayudante del Diablo.

El monje negro (Bielorrusia): Tenemos de escenario otro castillo. Este tiene el nombre Halshan, del siglo XVII, cerca de la frontera con Lituania. Son muchas las historias paranormales que rodean a esta fortaleza a la que llaman el Castillo Negro, aunque eso es por culpa de la literatura, pues de negro no tiene nada. Una de las historias cuenta que la esposa del dueño de la fortaleza se hizo con un amante entre la plebe. Este hombre, para acceder al castillo y reunirse con la señora, se disfrazaba de monje. Como suele ocurrir, fue descubierto por el marido y emparedó en una torre del castillo. La leyenda dice que cuando hay luna llena se aparece un monje negro que petrifica por momentos a quien lo ve, creando alucinaciones en su cabeza.

El Caballo de Troya (Grecia): Las mitologías están basadas en leyendas, y las leyendas en hechos reales que la tradición oral ha ido moldeando e incorporando elementos mágicos. Entonces ¿Qué podemos sacar como verdadero en la mitología griega? La arqueología nos asegura que Troya existió, y sus ruinas se encuentran en las costas turcas del mar Egeo. No solo eso, podemos asegurar también que Troya ardió, pues el análisis de sus piedras lo verifican. Ahora bien ¿Y el famoso caballo? ¿Entraron los griegos a la fortaleza escondidos en un gigantesco caballo de madera? Parece complicado de creer, pero… Así son las leyendas.

Montañas Ródope (Bulgaria): En esta cordillera del sur de Bulgaria se dice que nació el héroe Orfeo, famoso en la mitología griega por saber dominar a las fieras con su lira y por participar en el viaje de los Argonautas. Hay una leyenda que nos cuenta que Ródope fue una bella mujer, reina de Tracia, y era deseada por todos. Su esposo, el rey Hemo, el típico hombretón celoso, para evitar que la miraran, mandó arrojar piedras en la frontera y así crear un muro infranqueable, surgiendo así las colinas de Provdiv, pero como esto no frenó a aquellos que estaban hipnotizados con la belleza de la reina, finalmente el rey (hijo de dioses) la convirtió en las montañas Ródope.

Álfhól (Islandia): Todo el mundo sabe que este país insular está repleto de fantasía. Julio Verne mostró la puerta al centro de la Tierra, que se encontraba en uno de sus muchos volcanes ¿Qué podría salir de dentro? Gnomos, espíritus, elfos, hadas, duendes… La amabilidad de los islandeses llega hasta tal punto que construyen pequeñas casas de madera para acomodarlas en sus jardines, con la intención de que las pequeñas criaturas se cobijen del mal tiempo. Si visitas Islandia será difícil no coincidir con una de estas casas de elfos.

Café Gerbeaud (Hungría): Hace más de 160 años apareció en el corazón de Budapest la famosa cafetería Gerbeaud, por lo que es tiempo suficiente para adquirir ciertas leyendas urbanas, como esta que nos habla del Tinder arcaico y de las “sugar mummy” de la ciudad… Se escuchaba por las esquinas que algunas mujeres maduras, pero de buena posición económica, se dejaban caer por las mesitas del café en busca de yogurines masculinos necesitados (o no) de florines. Se marcharon aquellos tiempos, pero parece ser que aún nadie ha podido confirmarlo.

São Martinho (Portugal): En el país lusitano, los días de calorcito que llega de repente en noviembre se les llama “verano de São Martinho”, y tiene su por qué en una leyenda. Resulta que Martinho fue un bondadoso soldado romano que, paseando un día ventoso de otoño, se encontró un pobre mendigo pasando gran frío, así que el soldado cortó su capa en dos y le entregó una mitad al desdichado. Siguió su camino hasta toparse de nuevo con otro hombre en la miseria, así que le entregó la mitad de capa que aún poseía, quedándose él sin nada que le resguardara del frío, pero de repente, llegaron los rayos del sol y calentaron durante varios días el lugar donde Martinho se encontraba.

El basilisco (Austria): Ocurrió el 12 de 1212, en el centro de Viena, en la casa del panadero. La criada fue al pozo a recoger agua descubrió que en su interior había un monstruo. Muchas personas llegaron para ver aquello y nadie podía ponerle nombre, salvo un médico, que pareció saber que el monstruo era un basilisco, un ser salido de un huevo de serpiente, pero empollado y criado por una gallina. El panadero ofreció un premio a quien acabase con la criatura, pues tan peligrosa era ella que petrificaba y mataba con la mirada, y así fue que perecieron algunos valientes al intentar matarla. El aprendiz del panadero decidió probar, pero con la recompensa de casarse con la hija de su jefe. Aceptado esto bajó con un espejo, haciendo que el monstruo se mirase así mismo y se petrificara. El aprendiz se casó con la hija del panadero.

Juan Nepomuceno (Chequia): Fue un sacerdote católico del siglo XIV que fue el confesor de la reina de Bohemia, y según cuenta la leyenda, el marido de esta, el rey Wenceslao IV, quería saber los secretos de su esposa, pues sospechaba de la infidelidad de esta, pero el sacerdote se negó a facilitar los secretos de la reina, así que fue torturado. Se dice que, en medio de la tortura prometió contar los secretos a alguien de la sala, así que fue liberado para ello. Entonces, Nepomuceno se acercó a un perro y en el oído le contó las confesiones de la reina, enfureciendo más al rey, que mandó que le lanzaran atado y con pesos al río Moldova, donde murió y se convirtió en mártir. Su estatua descansa sobre el Puente Carlos de Praga.

Sava Savanović (Serbia): En Serbia y en todos los Balcanes no es raro conocer a alguien que crea en los vampiros. Sava es, posiblemente, el vampiro más famoso del país, que vivía alrededor del 1.700 en un molino de agua en la aldea de Zarožje. Según la leyenda, quien fuese a comprar harina al molino acababa atacado por el vampiro. En el año 2012 el molino de derrumbó, y tal es la creencia en estos seres, que el consejo de la aldea emitió una advertencia de precaución y salud pública informando de que Sava podría estar en las montañas buscando un nuevo hogar.

Estatuas móviles (Irlanda): En el verano de 1985 fueron surgiendo diferentes avistamientos de estatuas marianas moviéndose solas por todo el país. El primero fue en Ballinspittle, al sur de la isla, donde un testigo informó de que la figura de la virgen María que tienen en una gruta para inspirar fe a los pueblerinos, se estaba moviendo por cuenta propia. A partir del primero surgieron otros treinta, creando peregrinaciones de miles de personas a estos lugares, ya sea por creencia o por curiosidad.

El Lobo de Hierro (Lituania): Si has visitado Vilna sabrás muy bien que el gran héroe del país y fundador de la ciudad es el Gran Duque Gediminas, y un enorme monumento en la plaza de la Catedral lo demuestra. Según la leyenda, este hombre había tenido un día duro de caza, así que decidió tumbarse a descansar en aquel valle. Se durmió y soñó con un gran lobo de hierro que aullaba en la colina. Tras su descanso pidió al krivis, que era una especie de sacerdote pagano, que interpretara su sueño, y este le dijo que debía fundar una ciudad en aquel lugar que llegaría a ser muy importante. Gediminas, como no, fabricó en aquel lugar Vilna.

Lielais Kristaps (Letonia): Traducido como “Gran Cristobal”, es el premio principal del Festival de Cine de Letonia, pero no es solo eso… Lielais Kristaps fue, según la leyenda, un hombre alto y fuerte que se dedicaba a ayudar a la gente a cruzar el río Daugava. Una noche, mientras descansaba en su cabaña, a orillas del río, escuchó los llantos de un niño que se encontraba en la orilla opuesta. Kristaps lo cruzó a nado, cargó al pequeño y volvió a cruzarlo con dificultades, pues el niño aumentó el peso a mitad de camino. Cansado, durmió al niño y luego se durmió el mismo. Al despertar ya no había niño, pero en cambio había un tesoro. Se dice que el primer edificio de Riga se construyó dónde estaba la cabaña de este hombre.

Klek (Croacia): Klek es una montaña de la cordillera Velika Kapela, al noroeste del país. Siempre ha sido una zona de leyendas, y el lingüista croata Rudolf Strohal escribió una serie de cuentos e historietas de brujas a finales del siglo XIX que hablan de aquel lugar como un punto de reunión de brujas en las noches tormentosas… La cosa es que el autor sacó sus ideas y crónicas de testimonios reales, de cuando las mujeres eran torturadas y quemadas en la hoguera, pues muchas de estas decían visitar la montaña para buscar ingredientes o crear ungüentos.

Erzsébet Báthory (Eslovaquia): Llamémosla Isabel, para los de habla castellana. Isabel Bathory fue una condesa húngara que vivió en los siglos XVI-XVII. Fue propietaria del castillo de Čachtice, al oeste de Eslovaquia, donde vivía, y según cuenta la leyenda, la condesa pegó un bofetón a una criada que estaba peinándola, por culpa de un tirón de pelos, y la sangre que salió de la nariz de la criada calló en la piel de Isabel, creyendo esta que sus arrugas disminuían. Pensando entonces que la sangre de jóvenes doncellas la rejuvenecería, durante varios años fue capturando y asesinando a cientos de chicas de entre 9 y 16 años para asesinarlas y embadurnarse en la sangre de estas, hasta que fue descubierta y encerrada hasta su muerte. Está considerada como la mujer más mortífera de la historia, con unas 650 muertes.

La boda del Diablo (Estonia): En el casco viejo de Tallín hay una calle llamada Rataskaevu. A la altura del número 16, hay un restaurante donde antiguamente vivía un hombre que estaba en la ruina, desesperado por remontar económicamente y cerca del suicidio. A su puerta llamó un día un hombre encapuchado que le ofreció mucho dinero por dejarle pasar una noche en una de las habitaciones de la casa, pero con la condición de que tendría privacidad total. El arruinado aceptó de inmediato. Esa noche se escuchó una gran parranda en aquella habitación, pero a la una de la madrugada terminó de súbito. Al día siguiente, un sirviente que había estado espiando cayó enfermo y murió, aunque antes de fallecer confesó que vio la boda del Diablo tras la cerradura.

Helhest (Dinamarca): Según la mitología danesa, se trata de un famoso caballo de tres patas que viene del infierno para causar penas y pérdidas. Verle o, incluso oír el traqueteo de su trote de tres herraduras contra los caminos empedrados, provocará la mayor de las tragedias, y de poco sirve huir de la muerte. El caballo cojo del infierno te está buscando.

La Dama de Stavoren (Países Bajos): Hay muchas versiones de esta historia que intenta explicar el banco de arena que se formó a finales de la Edad Media fuera del puerto de Stavoren, un pequeño pueblo neerlandés que fue próspero y rico. La historia dice que una viuda adinerada que se dedicaba al comercio mandó traer riquezas en uno de sus barcos. El barco regresó con trigo, pero como ella no supo valorar el producto, lo lanzó por la borda junto a uno de sus anillos, diciendo que tendría las mismas posibilidades de recuperar el anillo que de perder su fortuna. Al poco tiempo, en una cena, encontró su anillo en el interior de un pescado, el trigo creció en el banco de arena, dejando el puerto inservible, y así fue como tanto ella como la ciudad empobrecieron.

Le Loyon (Suiza): En los bosques cercanos a una pequeña aldea suiza llamada Maules, se aparece de vez en cuando una persona (o al menos es antropomorfo) con ropa de camuflaje y una máscara de gas. No hace nada, solo se queda mirando a quien lo ve y pasea tranquilamente. Los habitantes de la zona se sienten intranquilos sabiendo que existe y se ha denunciado su presencia, pero como no ha cometido ningún acto delictivo, lo único posible es invitarle a que deje de intimidar a los vecinos. Hasta ahora solo se le ha podido hacer una foto.

Cigüeñas con uvas (Moldavia): El símbolo de muchas bodegas moldavas es el de un ave blanca portando un racimo de uvas, y esto viene de cuando los jenízaros comenzaron el asedio a la fortaleza de Soroca, al norte de la actual Moldavia. Una de las estrategias más conocidas y eficaces en un asedio es la de sitiar la ciudad, o sea, cortar las vías de suministros al castillo y esperar a que los del interior pasen tanta hambre que acaben rindiéndose. Según la leyenda, las cigüeñas de la zona buscaban racimos de uvas y las lanzaban sobre la fortaleza para que los habitantes pudiesen beber y comer.

Manneken Pis (Bélgica): Otra ciudad que fue sitiada fue Bruselas en el siglo XIV. Los atacantes acabaron colocando explosivos en las murallas, pero un niño espía se percató de ello y su improvisada acción salvó a la ciudad, pues se le ocurrió mear en la mecha encendida. Su nombre era Julianske, y hoy es lo más fotografiado de la ciudad. Existen varias leyendas sobre el Manneken Pis, y aunque es inverosímil, también es la que más me gustó.

Castillo de Rozafa (Albania): Tres hermanos querían construir un castillo, pero la edificación siempre se derruía por las noches. Un sabio anciano les dijo que la solución era emparedar a la esposa de quien les llevase la comida mañana, pero esto no debían saberlo las esposas. Dos de los hermanos rompieron la promesa y avisaron a sus mujeres, sin embargo, el más joven no dijo nada a su esposa Rozafa, y fue ella quien apareció con la comida. Muy a su pesar le contó lo sucedido y ella accedió, pero con la condición de que dejasen cuatro huecos en el muro donde se la emparedase: uno para su ojo derecho, con el que animar a su bebé cuando llore, otro para su mano derecha para consolarle, otro para su pie derecho con el que le acunará, y otro para su pecho derecho y así destetarle. Sí, es una leyenda un tanto macabra.

El lago Ohrid (Macedonia del Norte): Es uno de los lagos más hermosos del país, y la leyenda nos cuenta que antes, aquello era un campo de flores, orgullo de los habitantes de la zona. Se dice que cada día iba una muchacha a regar las plantas con agua del pozo que allí se encontraba, pero siempre debían tener cuidado de taparlo al terminar de regar. Así pasó que, un día, a la niña que le tocaba regar se le olvidó tapar el pozo y el agua salió en gran cantidad, cubriendo todo el campo de flores y convirtiéndolo en lo que es hoy.

Erasmo Lueger (Eslovenia): Uno de los castillos más bonitos y sorprendentes de los Balcanes es el de Predjama, al suroeste de Eslovenia. Se trata de una fortaleza en una cueva, utilizando la montaña como muro. Erasmo fue un caballero del siglo XVI enemistado con el emperador austriaco, y sus ataques a caravanas le han hecho ganarse el mote actual del Robin Hood esloveno. Finalmente, Erasmo tuvo que sitiarse en el castillo, pues las tropas del emperador habían descubierto su escondite, pero este castillo tenía un as en la manga… Un pasadizo secreto le llevaba al exterior para conseguir provisiones, y así duró un año entero, sin que el enemigo consiguiese su rendición. Finalmente fue derrotado por la traición de un criado.

Hosanna de Kotor (Montenegro): Hosanna sirvió a una importante familia rica de Kotor. Cuenta la leyenda que la familia tenía sospechas de que esta sirviente robaba comida para dársela a los pobres, así que la hicieron enseñar sus bolsillos del delantal en busca de pistas. En cambio, lo que salió de los bolsillos fueron rosas. No contentos con el resultado, la familia lanzó al mar un anillo con la intención de acusarla de robo más adelante, pero el anillo volvió a aparecer en un pescado que había comprado Hosanna en el mercado, haciendo que se la adorase a partir de entonces.

Y hasta aquí hemos llegado, pero antes de despedirnos no se me olvida añadir algún enlace de más sobre leyendas en regiones que no he podido incluir más arriba. Andorra y sus grabados del roc de les Bruixes, la leyenda de la Papisa Juana en el Vaticano, los turcos nos hablan de la Torre de la Doncella, que se encuentra en Estambul. Por su parte, en la ciudad de Todorovo, en Bosnia y Herzegovina, tienen una casita embrujada que a muchos les gusta visitar. Una leyenda en Malta da explicación al nombre de la cueva a la que llaman Ghar Hasan. Luxemburgo, al igual que tantos otros, tira de leyenda para explicar la fundación de su capital, y esta leyenda tiene el nombre de Melulina.

Ahora sí me despido. Espero que hayáis pasado un rato legendario. Nos vemos en alguna otra!

¡Un abrazo longo!

4 comentarios en “Mitos y leyendas de Europa

  1. Vaya currada que te has pegado David. Entre rinocerontes asesinos, caballos de tres patas, hombres de negro, mujeres sensuales, cigueñas con uvitas madre mía la vidilla que dan las leyendas. Me ha gustado un montón tu post y había un montón de ellas que porque me declaro fan número 1 de las leyendas. Pasa muy buen finde y un abrazo

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